El modelo de atención debe reorientarse a la integración de los niveles asistenciales y a las decisiones compartidas con los pacientes

Redacción.- Pere Vallribera, Secretario General de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y presidente de la Societat Catalana de Gestiò Sanitaria (SCGS) y David Cantarero, Profesor Titular y responsable del Grupo I+D+i en Economía de la Salud de la Universidad de Cantabria, han participado, junto con Tomás Castillo, Presidente en la Plataforma de Organizaciones de de España, y José Martínez Olmos, Senador y Portavoz de Sanidad del Grupo Parlamentario Socialista en el Senado, en la Mesa Momentos de Incertidumbre: ¿Vamos todos en la misma dirección?, que ha tenido lugar en el marco de las V Jornadas de Gestión Sanitaria “18 Ideas Transformadoras para un Presente Retador” que, bajo el título Los valores nos marcan el rumbo, se celebraron en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, Sevilla. Una mesa en la que se ha reflexionado y debatido sobre la situación del sistema desde distintas perspectivas, dado que los retos del sistema abarcan múltiples ámbitos que deben abordarse desde los diferentes niveles y disciplinas.

Tras la crisis económica y social, nuestro sistema de salud permanece sólido, pero con problemas cuyas soluciones es imprescindible acometer. “Tenemos un sistema cuya sostenibilidad está en duda, debido por un lado a su infrafinanciación (estamos a la cola de los países de nuestro entorno en porcentaje de PIB dedicado a la sanidad pública) y al incremento de coste que representan, entre otras causas, la innovación terapéutica y tecnológica. Así mismo, es necesaria la mejora de las condiciones de los profesionales, que se han visto deterioradas por la mencionada crisis”, explica Pere Vallribera. Frente a esta situación, en palabras de Pere Vallribera, “nuestro modelo de atención debe reorientarse para hacer posible la integración asistencial de los distintos niveles, imprescindible para hacer frente a la cronicidad que domina en las necesidades de atención. Y, sin duda, debemos acometer los cambios necesarios para favorecer las decisiones compartidas con los pacientes y priorizar la efectividad de la práctica clínica, favoreciendo aquellas prácticas que aportan valor (Value Based Care) y dejar de hacer lo que no lo aporta”.

Por su parte, desde un punto de vista de la Economía de la Salud, David Cantarero, hizo hincapié en la urgencia de abogar por dar relevancia a la financiación, eficiencia y coordinación de las necesidades en sanidad, sin que quede relegada a ser “otro gasto regional más”.

 



Que me pasa doctor

¿SABÍAS QUE…?

Protagonistas

En buenas manos

Vídeos

Galería