“Y es que no son pocas las complicaciones asociadas al manejo de la insuficiencia cardíaca”, reconoce el Dr. Álvaro Aceña, cardiólogo en la citada unidad de la Fundación Jiménez Díaz. En concreto, los fármacos que más frecuentemente se utilizan en su abordaje son diuréticos vasodilatadores y betabloqueantes; aumentando los primeros la cantidad y la frecuencia de la diuresis, y siendo la sintomatología más frecuente asociada a los segundos “la hipotensión sintomática, con mareos o incluso episodios sincopales”, expresa. En cuanto a los betabloqueantes -añade el especialista-, “en algún paciente puede producir astenia y debilidad que limita su vida”. Además del tratamiento farmacológico, estos pacientes requieren de seguimientos frecuentes con múltiples citas para acudir al hospital a ver a sus especialistas y a realizarse pruebas.